Dojo Kun
El Dojo Kun en el Karate-do es un conjunto de principios éticos o preceptos que guían la conducta de los practicantes tanto dentro como fuera del dojo. Estos principios son recitados en voz alta por los estudiantes al final de cada sesión de entrenamiento, sirviendo como un recordatorio constante de los ideales que se esfuerzan por alcanzar como parte de su formación marcial y desarrollo personal. Aunque el contenido específico del Dojo Kun puede variar ligeramente entre diferentes escuelas o estilos de Karate, los principios fundamentales suelen ser universales.
Dojo Kun:
Uno debe… Esforzarse por la formación del carácter
Hitotsu, jinkaku kansei ni tsutomuru koto
Uno debe… Defender el camino de la verdad
Hitotsu, makoto no michi o mamoru koto
Uno debe… Fomentar el espíritu de esfuerzo
Hitotsu, doryoku no seishin o yashinau koto
Uno debe… Respetar a los demás
Hitotsu, reigi o omonzuru koto
Uno debe… Contener el espíritu de agresión
Hitotsu, kekki no yu o imashimuru koto
Preceptos del Dojo Kun
Aquí se presentan cinco de los preceptos más comúnmente incluidos en el Dojo Kun, los cuales encapsulan la filosofía y los valores éticos del Karate-do:
Uno debe… Esforzarse por la formación del carácter
(Hitotsu, jinkaku kansei ni tsutomuru koto)
Este precepto del Dojo kun enfatiza la importancia de trabajar continuamente en el propio carácter. En el Karate-do, la técnica sola no es suficiente; el desarrollo del carácter y la integridad personal son igualmente cruciales. Se espera que los karatekas busquen la perfección de su carácter, mejorando continuamente en aspectos como la honestidad, la paciencia y el respeto hacia los demás.
Trabajar en la formación del carácter implica un compromiso diario con la auto-reflexión y el crecimiento personal. Los karatekas deben ser conscientes de sus acciones y actitudes, esforzándose por ser justos y considerados en todas sus interacciones. La honestidad es fundamental, no solo en la práctica del Karate-do, sino también en la vida cotidiana. Ser sincero consigo mismo y con los demás construye confianza y fortaleza moral.
La paciencia es otra virtud esencial que se cultiva en el Karate-do. Los karatekas aprenden a ser pacientes con su progreso, entendiendo que la maestría y la mejora continua requieren tiempo y esfuerzo constante. Este enfoque ayuda a desarrollar una mentalidad resiliente y perseverante.
El respeto hacia los demás es también un pilar del Karate-do. Mostrar respeto a los compañeros, instructores y oponentes, así como a uno mismo, es crucial para crear un ambiente de aprendizaje y crecimiento. Al esforzarse por la formación del carácter, los practicantes no solo se convierten en mejores karatekas, sino también en mejores personas, capaces de contribuir positivamente a su comunidad y entorno, promoviendo valores de integridad y respeto en todas las áreas de sus vidas.
Uno debe… Defender el camino de la verdad
(Hitotsu, makoto no michi o mamoru koto)
Este principio del Dojo kun alienta a los practicantes a ser fieles y honestos en todas sus acciones. En el Karate-do, adherirse a la verdad no es solo una cuestión de honestidad verbal, sino también de ser genuino en todas las interacciones y prácticas. Es un llamado a la autenticidad y la sinceridad absoluta.
Ivan D. Mayor
Zen y Karate-Do Master